viernes, 26 de septiembre de 2008
Quiero ser sincero
Y es por eso que he de decir que me duele.
Mucha arrogancia puede verse al decir que no me importa, o que es algo que ha pasado y no me ha afectado; este no es un intento de explicar los hechos sino lo que siento y poder quitar un poco de presión de dentro de mí, por lo que posiblemente pocos comprendan realmente lo que he querido decir...
Ayer fue el fin de algo profetizado para ser finalizado desde hace mucho tiempo,y que desde un punto de vista práctico había terminado, pero faltaba la palabra final, el cierre definitivo, de una incertidumbre corrosiva, necesitaba cerciorarme de que esto, amorfo e indefinible, había cesado. No sé que me hacía pensar que no era así, insisto, quizás insinuaciones ridículas y ciertamente egocéntricas que percibí y creí que correspondían a mi. Es vergonzoso darse cuenta de que uno cree que alguien habla de ti porque proyectas lo que deseas en lo más sutil, más mínima muestra de cuaquier cosa, te hace creer que corresponde a una expresión de cariño o necesidad incluso, que sé yo. Con decir que llegué a valorar el lugar donde se ponía en cierta habitación como un gesto de interés, iluso realmente, tan acostumbrado a su inexpresión, pero al mismo tiempo tan dañado por lo mismo, me insataba a pensar que quizás las mínimas demostraciones incluso de cortesía podrían verse como algo aprovechable, una suerte de cariño, o interés o que se yo, una esperanza...
Como dije al principio quiero ser sincero, y que mejor que hacerlo para serlo. Es por esto que he de decir, si me duele, pero no entiendo el porqué ya que desde hace un tiempo mis sentimientos se habían revelado tal cual eran, disfraces hermosiados de emociones más comunes, obviamente con esto quiero decir, no amé, sólo deseé, y es lo más irónico y absurdo de todo esto. Ella me dijo que no quería compromisos ni algo serio, y yo acostumbrado a aquello fue lo primero que pensé y busqué, repensando aquello me di cuenta que era en gran parte por mi inexperiencia en cuanto a estos compromisos de no-comprometerse, pero nunca deseé en la realidad llegar a una relación de profundidad en cuanto a una conexión de proporciones inconmensurables, sino que quería pasar un buena rato, al igual que ella, pero dentro de mis incansables intentos especulativos, y de sobre-análisis, complejicé lo simple, habríamos de estar juntos cuando nos necesitaramos y nada más...
Ahora pienso el todo el tiempo y pensamientos perdidos en especulaciones estúpidas sobre lo ocurrido y lo que ocurriría si... y veo que eso si que no lleva a nada.
Este texto cumplió su función de catarsis, espero sirva para recordar lo poco válido de la especulación, y del alto valor del Acto.
Adios
Mucha arrogancia puede verse al decir que no me importa, o que es algo que ha pasado y no me ha afectado; este no es un intento de explicar los hechos sino lo que siento y poder quitar un poco de presión de dentro de mí, por lo que posiblemente pocos comprendan realmente lo que he querido decir...
Ayer fue el fin de algo profetizado para ser finalizado desde hace mucho tiempo,y que desde un punto de vista práctico había terminado, pero faltaba la palabra final, el cierre definitivo, de una incertidumbre corrosiva, necesitaba cerciorarme de que esto, amorfo e indefinible, había cesado. No sé que me hacía pensar que no era así, insisto, quizás insinuaciones ridículas y ciertamente egocéntricas que percibí y creí que correspondían a mi. Es vergonzoso darse cuenta de que uno cree que alguien habla de ti porque proyectas lo que deseas en lo más sutil, más mínima muestra de cuaquier cosa, te hace creer que corresponde a una expresión de cariño o necesidad incluso, que sé yo. Con decir que llegué a valorar el lugar donde se ponía en cierta habitación como un gesto de interés, iluso realmente, tan acostumbrado a su inexpresión, pero al mismo tiempo tan dañado por lo mismo, me insataba a pensar que quizás las mínimas demostraciones incluso de cortesía podrían verse como algo aprovechable, una suerte de cariño, o interés o que se yo, una esperanza...
Como dije al principio quiero ser sincero, y que mejor que hacerlo para serlo. Es por esto que he de decir, si me duele, pero no entiendo el porqué ya que desde hace un tiempo mis sentimientos se habían revelado tal cual eran, disfraces hermosiados de emociones más comunes, obviamente con esto quiero decir, no amé, sólo deseé, y es lo más irónico y absurdo de todo esto. Ella me dijo que no quería compromisos ni algo serio, y yo acostumbrado a aquello fue lo primero que pensé y busqué, repensando aquello me di cuenta que era en gran parte por mi inexperiencia en cuanto a estos compromisos de no-comprometerse, pero nunca deseé en la realidad llegar a una relación de profundidad en cuanto a una conexión de proporciones inconmensurables, sino que quería pasar un buena rato, al igual que ella, pero dentro de mis incansables intentos especulativos, y de sobre-análisis, complejicé lo simple, habríamos de estar juntos cuando nos necesitaramos y nada más...
Ahora pienso el todo el tiempo y pensamientos perdidos en especulaciones estúpidas sobre lo ocurrido y lo que ocurriría si... y veo que eso si que no lleva a nada.
Este texto cumplió su función de catarsis, espero sirva para recordar lo poco válido de la especulación, y del alto valor del Acto.
Adios
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario