Que pensarían de nosotros aquellos que vivieron, aquellos que lucharon y no murieron, como lo hacemos hoy día, que tristes estarían de ver lo que se nos fue, lo que perdimos, y no nos proponemos a recuperar y mejorar, no todo tiempo pasado fue mejor, pero esos si que fueron buenos, nos degradamos y estupidizamos en vez de evolucionar, qué criterios tenemos, que dejamos que nos arrastren como ganado, como ovejas dóciles y temerosas, quien nos hizo el daño se hace irrelevante, no hay venganza que reivindique de verdad lo perdido, y lo que se puede ganar es mucho más puro sin rencores añejos, no se trata de olvidar, sino de aprender. La justicia llega siempre, incluso internamente, se mueren por dentro, y lo tapan, se suicidan diariamente y eso, es peor que todo lo que hicieron; los gritos de los hombres, mujeres y niños, que torturaron y asesinaron cada segundo de sus vida los persiguieron, ellos si que no descansan en paz. No es sobre volver atrás, eso no tiene sentido, se trata de valorar, de utilizar lo que fuimos y perdimos, de los que nos mataron y extirparon a punta de fusiles y palos.
¡¡QUE LOS MUERTOS SE RECUERDAN CON ALEGRÍA, CARAJO!!
Aprendamos la lección, que la historia no se estudia para salir de cuarto, sino que para usarla, aprendamos, como si fuera tan difícil darse cuenta de que no estamos bien, y que debemos mejorar. ¿Que nos cuesta tanto?, que la economía y las condiciones materiales, y la idiosincrasia, y la flojera, y el mercado, y la apariencia, que el ayer que hoy y que el mañana son feos, que todo está mal y que nada se puede hacer, que ¿qué puede hacer una sola persona?, que así es la vida, y acatando como huevones, asintiendo sin nada que decir. ¡¡¡Paremos ya!!! Que ya tuvimos el tiempo para andar reclamando y quejándonos, hagamos mejor y parémosla con palabrerías y mierdas.
Debatamos, pero de verdad no sobre fútbol, o donde hacemos el próximo carrete, las palabras son útiles, pero no cuando te limitan y detienen.
Que si soy esto o aquello y lo de más allá y por eso no puedo ver las cosas como tú las ves, que pensamiento más cerrado, donde queda la integración el entendimiento, la alteridad parece quedar en los anales de la real academia olvidada por desuso. Somos todos distintos, pero no por eso, no vamos a poder ponernos en el lugar del otro. ¡¡¡¡¡¡¡Integremos!!!!!!!
Que si el de mi izquierda es más feo que el de adelante y el de mi derecha es gay y el de atrás pechoño, ¡da lo mismo! Quien nos creemos para decir que tenemos toda la verdad y que somos tan secos que conocemos la verdad absoluta de lo que es correcto e incorrecto, si ni siquiera nos hemos solucionados a nosotros mismos, si ni siquiera sabemos quienes somos, si estamos amnésicos y ciegos, cómo rayos somos tan petulantes y ególatras para decir que tenemos la razón final y el último punto de vista el mejor y más completo.
Ni la racionalidad más pura y patriarcal, ni la religión mas competa y asfixiante, ni la ciencia más empírica y cerrada, podrán determinar la verdad final, pues, si es que existe, no nos da el cuero para alcanzarla. En vez de estar tratando de SABER, tratemos de VIVIR, el conocimiento es útil usémoslo, pero si es simplemente para saber entonces nos pudriremos en el estanco, como agua que no fluye. No estoy diciendo que por eso vamos a dejar de querer saber, sino todo lo contrario que lo que sepamos lo usemos, pero que nos dejemos de abstracciones intelectualoides sobre la meta-mierda de meta-vanguardia meta-teórica, de la meta-empiria.
En resumen VIVAMOS, en plenitud, serenidad, confianza, igualdad, libertad, justicia y FELICIDAD
Igual Hippienta la weá